(Aunque el título original en inglés me gusta muchísimo más: ‘Point to Point Navigation’)
Después de su maravilloso primer tomo de memorias, “Palimpsesto. Una memoria“, Gore Vidal vuelve a acordarse. Lo hace con ochenta años y tras haber enterrado a Howard, con quien había compartido 54 años de amor sin sexo, viajes, casas y Tiempo, y a quien le dedica los pasajes más conmovedores de todo el libro (los recuerdos de su muerte, del progreso de su enfermedad, de lo que sintió tras su ausencia son probablemente lo más conmovedor que ha escrito Vidal nunca).
Sin embargo, Vidal honra a otros muertos: a su padre, a Tennesse Williams, y a miles de cadáveres anónimos que se pudren bajo las aguas o entre cascotes. Gore terminaba sus memorias mientras Nueva Orleans se inundaba en 2004 (…digo, 2005):
Los errores de la administración a la hora de salvar vidas en la ciudad anegada son una prueba más de que cualquier nación militarizada del primer mundo puede derrotar fácilmente a Estados Unidos en una guerra moderna. No estamos preparados para sobrevivir a un ataque serio. La prensa del establishment está llena de excusas. Gracias al altruismo de nuestros líderes, estados como Luisiana y Mississippi han enviado a sus hombres de la Guardia Nacional al extranjero para llevar la la libertad y la democracia a dos países que nos hemos visto obligados a machacar en pedazos para que algún día disfruten de verdadera libertad, etcétera. Ahora el cambio climático está haciendo con nosotros lo mismo que hicimos nosotros con Irak y Afganistán, y lo que estamos planeando hacer con Irán y otros productores de petróleo.
Y esta es una de las mayores grandezas de Vidal. Su capacidad para trascender lo particular, para ir del luto íntimo a la rabia política, para atar cabos y mezclar chismorreos de su memoria con sucesos históricos. Para conservar la lucidez y no permitir que el dolor y la desgana se la arrebaten.
Una hermosa cabeza.




Detallito chorra: Katrina inundó Nueva Orleans en 2005. Por lo demás, muy de acuerdo en todo lo que dices.
Gracias, caballero. Qué bueno encontrarnos por aquí.
Y por cierto, ¿ha escrito algo bueno últimamente que me recomiende leer?
Lector Ileso
No le quepa la menor duda. Esto, sin ir más lejos:
http://libreria.librodenotas.com/libros/35/la-mano-que-decide-la-intensidad-del-agua
Gratis total, además.
Realmente el alegato político que hace contra la política exterior en países como Irak, etc. está mucho más premeditado de lo que parece y, desde luego, es un resultado más de la intención que de la capacidad. Como se dice en el texto: “Su capacidad para trascender lo particular, para ir del luto más íntimo a la rabia política…” no es tal capacidad sino más bien una intención. Por supuesto, es mucho más brillante que una crítica política directa, mucho más sutil, mucho más Gore Vidal.