Cuentitos. Recuerdos. Algunos en primera y otros en tercera persona con un mismo personaje; el pequeño Roy y sus padres, de camino a alguna parte.
Escritura moderna, dialogada, fragmentada, donde lo importante hay que captarlo al vuelo, asumir que está ahí, que planea. Literatura que obliga a una enorme generosidad hacia el autor. Un libro mediocre que podría haber sido un buen blog (lo que para mí es ya una categoría literaria).
Historietas. Vitales para quien capte la vida en su interior. No para mí.



Sin comentarios a “‘Una puerta al río’, de Barry Gifford”
Por favor espera
Deja una respuesta