Belén Gopegui meets ‘Los amigos de Peter’.

Cierto, pero no suficiente. Incluso ni siquiera cierto. A lo mejor ingenioso. O ni eso. Desisto de cinismos.

Hacía muchísimo tiempo que una novela no me hacía llorar. Tanto. Tantos años que llevaba esperando leer algo que me sacara la angustia que guardo después de mis tres muertes. Las muertes de tres amigos que nunca se conocieron. Leer algo tan bueno como las escenas de amor moribundo que ha escrito Eva Fernández. O sobre mis propias dudas ante la muerte cuando tenga que llegar.

Se lo perdono todo a esta novela. Todos sus pequeños fallos. Sus cursivas, fallidas a veces. Algunos diálogos previsibles. Que en la página 132 aparezca escrito rayo con elle. Todo. Porque entre cursivas fallidas, hay otras impecables:

Pensamos en la dignidad, que es tan diferente del orgullo y la envidia, que incitan a la mirada comparativa y suponen una distancia; no, la dignidad es igualación humana. Una persona digna se presenta ante los demás como una posibilidad de ser mejor y esa conquista es también nuestra potencialidad. La dignidad tiene que ver con la debilidad y la lucha que establecemos para aprender a vivir bien, por el resto y por una misma. Tiene que ver con una batalla que todas las personas podríamos pelear, pero que sólo podemos enfrentar sin fórmula alguna, recreando la vida a cada segundo, en cada pequeño espacio de todas las cosas, de todo lo que somos, que es mucho más y mucho menos que un yo.

Porque es un precioso libro sobre la vida. Mi vida. También. Y sobre todas las dignidades -las de morirse, las de vivirse o las que quererse:

Lo bueno en cualquier caso sería que sean cuales sean las relaciones de amor se mantengan y aprueben, sólo por lo que significan para las personas competidas por el mismo, sean cuántas y cómo sean y por cuánto tiempo sea. Y eso es lo que debería valernos. Pues sospechamos que el amor como la vida no puede contenerse; y nos damos cuenta de que ningún amor es más verdad que otro siempre y cuando ame y duela para seguir viviendo y mientras queramos. Por eso, no debiéramos dar nunca más beneplácito a unos amores sobre otros, y entretanto podríamos dedicarnos a disfrutarlos; porque necesitamos prestarle muchísima atención al amor, del que no conocemos , ni aprovechamos, apenas nada.

Le perdono, incluso, que me haya recordado algo que escribí alguna vez. Hace muchos años:

Lo contrario al suicidio no es la vida tal y como nos sucede cada día. Lo contrario al suicidio es la decisión consciente de vivirse que algunas personas un buen día son capaces de tomar, lanzarse al abismo sin aviso previo y optar. Hay quien decide matarse, hay quien simplemente vive y hay quien niega la desidia cotidiana y se abalanza.


11 comentarios a “‘Inmediatamente después’, Eva Fernández”  

  1. 1 Eva

    Hola, me avisaron hace unos días de que de que sacabas esto y la nota anterior. Sólo decirte que yo también lloré al escribir y también la vida me arrebató al Sefo.
    Gracias por todo lo escrito sobre la novela.
    Un abrazo
    Eva.

  2. 2 admin

    Gracias a ti por la novela, Eva.

    Un beso enorme

    Bob

  3. 3 javier

    hola…gracias a l@s dos por comentar y escribir todas las novelas que me transmitís….de esta puedo decir: “touché”…..ya he pasado la 132 y leído cursivas y primero se me acabaron los papelitos adhesivos para señalar, eran de color rojo, ahora se me acaba el lápiz bicolor con el que subrayo mientras el libro me encoragina para seguir luchando y afirmar constantemente que “inmediatamente después” me da pautas y ganas para cambiar lo que veo, al menos en la forma de analizarlo para empezar, luego del resto seguiremos hablando cuando nos toque….un beso y también acabaré dándote las gracias eva….ciao…javier

  4. 4 Francisco Fernández

    No estoy de acuerdo con que este sea un libro sobre la vida, aunque puede confundirse al tratarse de una novela realista. El conflicto generacional no es que sea el motor de la novela; es que es eso: el mismo conflicto, aunque este aparezca, no tanto como entre una generación y otra, si no sobre un grupo de personas lanzadas a un mundo concreto: un país en el que el capitalismo se impuso como consecuencia lógica del fascismo. Decía Carmen Martín Gaite en su ensayo sobre los usos amorosos de la posguerra, no sin cierta ironía que lo liberó a la mujer en los años cuarenta y cincuenta no fue otra cosa que la imposición de la sociedad de consumo. Y creo que esto es algo que ha quedado bastante claro hasta que aparecen discursos como este. ¿Y si maquillarse no fuera si no esconderse de algo real y revolucionario?.
    A partir de ahí todos los personajes reaccionan contra una forma de vida que obliga a explotarse y explotarnos. Al fin y al cabo se trata de la búsqueda de una conciencia colectiva.
    Entre tanto los personajes viven, conviven y mueren entre los estrechos espacios del conflicto antes citado, buscando a veces, algún sueño antiguo.

    Por último, respondiendo a las erratas del libro, no son del libro sino de la edición. Bueno, habrá que agotar esta para corregirlas en la próxima.

  5. 5 Eva Fernandez

    Hola mi nombre coincide con el de la autora del libro tema de conversacion y me causo curiosidad. Soy de Republica Dominicana, tengo 18 de edad. Aun no he visto este ibro en en circulacion en mi país, pero me encantaría leerlo. Existen muchas Eva Fernández en el mundo pero una de ellas es escritora. Eso es interesante.
    Saludos,
    Eva.

  6. 6 Concha Rojo

    Hola Eva.
    Tenía pensado esperar para felicitarte por tu hermoso libro. Esperar a terminarlo. Anoche lo dejé en la página 222.
    Me acaba de llamar uno de mis mejores amigos: tiene cancer con metástasis y el lunes empieza la quimio.
    Ahora tengo miedo de seguir hasta el final. Aunque supongo que lo haré. Bien pensado, la trama no es todo y me transmite bastante esperanza para otras cosas.
    Ya te contaré mis impresiones al final.
    Muchos besos.

  7. 7 lola y pepe

    Hola Querida Eva:
    Si ya sabíamos que esta niña nos llegaria lejos. Aún no hemos tenido ocasión de leer tu libro, pero estamos deseándolo, porque seguro, llevara lo mejor de tí, tu alma, como en todo lo que te implicas.
    Te deseamos todo lo mejor en esta faceta de escritora, y en todas las demás. Muchos besos, Lola Pérez Y Pepe Sanfélix. (Valencia).

  8. 8 Flor

    Ya acabé el libro hace unos días y hasta hoy no he encontrado este ratito de calma que requiere mi felicitación.

    Sé que es un libro escrito en los ratos robados a la militancia y a una vida laboral demasiado absorbente por comprometida. Tal vez podría estar mejor rematado y algunos párrafos podrían ser más redondos. Aún así, creo que es un libro necesario. Y podría ser más preciosista. Y estar técnicamente más elaborado. Pero tal vez y aún con todo ello, no sería más necesario, ni nos diría más cosas sobre nosotras mismas.

    Me encantaría que mucha gente lo leyera y no por dejar sus 12€ en las cajas de las librerías, sino porque creo que seríamos muchas más las que veríamos el mundo con otra mirada menos complaciente. Y porque creo que como muchos otros libros es un libro movilizador, removedor, conmovedor, que no nos puede dejar indiferentes. Estoy segura de que nos puede ayudar a releer nuestras vidas y a hacernos menos cínicas o al menos eso espero.

    La verdad es que el libro de Eva y el “Panfleto para seguir viviendo” de Fernando Diaz me han transformado el verano. No sé si eso supondrá un vuelco a mi vida en septiembre, pero espero no olvidar demasiado pronto que las cosas podrían ser diferentes si inmediatamente después de leer a Eva o a Fernando nos pusieramos manos a la obra.

    Gracias a Eva por haberlo escrito, a Constantino Bértolo por haberlo incluido en su colección de libros para salir de la ciudad sitiada y a este lector ileso por haberse hecho eco de este libro y de tantos otros.

    Besos

  9. 9 ruben

    Lo leí rápido porque no pude hacerlo de otra manera. Me lo tuve que llevar, ¡¡¡me faltaban 30 hojas para acabar y me iba que ir a hacer una ruta en bici, lo llevé en las alforjas (que estaban pensadas al milímetro para arrastrar menos peso).

    Yo también pensé en los amigos de peter.

    La historia me mantuvo en tensión, quería saber cómo se resolvía la relación claudia-diego.
    El personaje de Ros ¿no está excesivamente tenso al fnal? Me recordó al marido y padre de la novela El padre de Blancanieves. ¿Sería tan reaccionara la respuesta de esas personas que comulgan con lo que impera?

    Las reflexiones en cursiva muy interesantes la mayoría, muy densas unas pocas, por lo menos para mí, y alguna un poco desajustada (discurso político-ritmo de la historia). Ya miraré los párrafos exactos, pero en algún momento la reflexión se mete hasta el tuétano en algunos temas que sin explicar más no parecen muy relacionados con la trama.

    Me ha aportado mucho todos esos hilos discursivos posibles del amor y como se viven…los obstáculos reales que existen y los fuertes condicionantes sociales.

    La historia de miguel muy dura, pero muy serena. Es difícil hablar de la muerte, y me ha gustado la actitudes descritas.

    El libro es muy ambicioso y creo que consigue tocar muchos temas, sin ser una simple enumeración.

    Y bueno, una última sensación. En el libro de disecciona a Miguel, a Claudia, a Diego, a Ros, y a Mario, incluso al exnovio de Miguel pero siento que falta algo, ¿qué pasa con la otra amiga del grupo?¿quién es?¿dónde colocarla?¿y chema, su novio?¿por qué no pasan por la mesa de disección?

    Muy interesante, eva.

    r.

  10. 10 Santi

    Hola, no he tenido la oportunidad de decírtelo E. pero me gustó mucho tu libro, que ahora ya es un poco de todos. No voy a ponerme en plan super crítico literario porque no tengo suficientes argumentos (pero sabes que me encantaría, jeje) y además resultaría pretencioso. Lo leí hace tiempo y recuerdo que me cabreé con Javier por no dar ese paso hacia Claudia ( y supongo que conmigo mismo por verme reconocido en algunas de sus actitudes) y me emocioné en ese pequeño recorrido de dignificación de la muerte que hace Miguel.También me quedé con la sensación de que Claudia, o el cuestionamiento permanente, tiene cara de derrota, pero de la buena, de la que te deja tranquilo (”Somos soldados derrotados de una causa invencible. P. Casaldáliga). Es parte de lo que me dejó tu libro, y te lo agradezco, muchas gracias compañera
    Santi

  11. 11 AIDEE TAPIA

    segun..los cmentarios y los pocos parrafos que he leido, es una lectura obligada en su totalidad, desafortunamente en Mexico no puedo encontrar ellibro, ya sera en su tiempo…si es que lo hay…felicidades.

    AIDEE

Deja una respuesta



Comparte este artículo